Por Baptiste Murier, anticuario y chamarilero en Île-de-France.
Un aparador Enrique II suele venderse poco. En la mayoría de los casos data de finales del siglo XIX o de principios del XX, se fabricó en grandes cantidades y es muy voluminoso. Su valor depende, por tanto, de la calidad del tallado, del estado de la madera y del sitio que pueda encontrar en una vivienda de hoy.
Un ejemplar bien tallado, sano y completo puede interesar a un aficionado. Uno corriente o deteriorado será más difícil de colocar. Con una foto basta para saber en cuál de los dos casos se encuentra usted.
¿Qué es un aparador Enrique II?
El nombre viene del rey Enrique II de Francia, que reinó de 1547 a 1559. Sin embargo, la gran mayoría de los muebles llamados «Enrique II» no son de esa época. Se fabricaron mucho más tarde, sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se recuperó el gusto por el Renacimiento. Se habla de estilo neorrenacentista.
Estos son los rasgos que permiten reconocerlo:
- un mueble alto, a menudo en dos cuerpos: una parte baja con puertas y cajones y una parte alta con puertas;
- nogal o roble, a veces teñido en tono oscuro;
- columnas, mascarones, cabezas de león o figuras talladas;
- frutas, follaje y medallones en relieve;
- patas macizas y un aire imponente.
En un comedor de la época, solía ir acompañado de una mesa extensible y de sillas a juego.
¿Qué valor tiene un aparador Enrique II?
No damos ninguna cifra sin ver el mueble, porque cada ejemplar es distinto. Lo que sí podemos explicar es qué hace subir o bajar el interés que despierta.
Lo que favorece al mueble
- un tallado fino y profundo, hecho a mano;
- una madera maciza y sana;
- un mueble completo: puertas, cerraduras, llaves y elementos tallados;
- buenas proporciones y una pátina antigua;
- unas dimensiones razonables, más fáciles de colocar.
Lo que juega en su contra
- adornos poco marcados, todos idénticos, a veces añadidos o pegados;
- carcoma todavía activa;
- piezas rotas, ausentes o mal pegadas;
- un barniz grueso, un decapado demasiado brusco o un olor a humedad;
- un tamaño que no pasa ni por la puerta ni por la escalera.
El estilo conserva sus aficionados, por ejemplo para un comedor grande, una casa de campo o un ambiente oscuro y rústico. Pero ese público sigue siendo reducido.
¿Por qué se venden tan poco los aparadores Enrique II?
Hay tres razones que se repiten.
- Hay muchos. Se fabricaron en cantidades enormes, así que la oferta es amplia.
- Ocupan mucho. Altos, profundos y pesados, exigen una habitación grande y un acceso cómodo.
- El gusto ha cambiado. Los interiores actuales suelen ser más claros y más sobrios, y un mueble oscuro y muy tallado seduce menos.
El resultado es sencillo: muchas familias tienen uno, pero pocas personas quieren comprarlo.
¿Un aparador Enrique II es realmente del Renacimiento?
Pocas veces. Un mueble auténtico del siglo XVI es una pieza rara, que se encuentra más bien en museos y en ventas especializadas. Si cree que tiene uno así, hay que hacerlo examinar de cerca.
Algunos indicios ayudan a orientarse, pero ninguno basta por sí solo:
- Los ensambles: en un mueble antiguo suelen ser de caja y espiga, sujetos con clavijas de madera. Unos tornillos modernos deben hacer dudar.
- El tallado: hecho a mano, muestra pequeñas irregularidades. Un tallado muy regular y poco profundo suele indicar un trabajo reciente.
- El desgaste: se nota en los sitios que se tocan, como los tiradores, los bordes y las patas.
- La parte trasera y la inferior: la madera en bruto suele decir más que la fachada.
Algunos muebles, además, mezclan elementos antiguos con partes más recientes. Hay que verlos de cerca para poder afirmarlo.
¿Cómo hacer tasar su aparador Enrique II?
Ofrecemos una tasación gratuita a domicilio o a partir de fotos, sin compromiso. El desplazamiento es gratuito en París y en la región de Île-de-France. Para los muebles antiguos en general, consulte también nuestra página sobre la tasación de muebles antiguos y de época.
Para una primera opinión a partir de fotos, envíenos:
- una vista de conjunto, de frente y con algo de distancia;
- una vista lateral y otra de la parte trasera;
- el interior, con las puertas abiertas y los cajones fuera;
- primeros planos del tallado, de las cerraduras y de los defectos;
- la altura, la anchura y la profundidad, si puede medirlas.
No intente limpiarlo a fondo, decaparlo ni volver a barnizarlo antes. Podría borrar sin querer lo que permite juzgarlo. Basta con pasar un paño seco.
¿Dónde vender un aparador Enrique II?
Existen varias vías, según el estado y el interés del mueble.
- Un anticuario o un chamarilero. Si el aparador es de buena calidad, podemos comprarlo, con pago inmediato. Si no nos interesa, se lo decimos con franqueza.
- Un anuncio entre particulares. Es posible, pero requiere paciencia. El comprador debe venir a recogerlo y prever el desmontaje y el transporte.
- Una subasta. Solo para una pieza de calidad excepcional o realmente antigua, y tras pedir opinión.
- Una donación. Si el mueble está sano, algunas asociaciones pueden aceptarlo.
¿Qué hacer con un aparador Enrique II que nadie quiere?
Es la situación más habitual, y tiene soluciones.
El vaciado completo
Cuando el aparador forma parte de una vivienda que hay que vaciar, puede llevarse junto con el resto. En nuestro servicio de vaciado de viviendas, hacemos una visita gratuita, tasamos, clasificamos, compramos lo que tiene valor y retiramos lo demás. El importe de la compra se descuenta del vaciado, que puede salir gratis cuando la compra lo cubre.
La donación
Lo que está en buen estado pero no compramos todavía puede servir. Lo entregamos a Emmaüs, al Secours catholique (Socorro Católico), al Armée du Salut (Ejército de Salvación) o a ressourceries cercanas, es decir, tiendas solidarias de segunda mano. Estas entidades eligen según su espacio y sus necesidades, así que un mueble muy voluminoso no siempre es aceptado.
El reciclaje
Un aparador deteriorado, atacado por la carcoma o demasiado degradado va a los circuitos adecuados: punto limpio o reciclaje de la madera.
Antes de cualquier retirada, vacíe los cajones y las puertas. A veces esconden papeles, vajilla, cubiertos u objetos pequeños.
¿Qué hacer con un aparador Enrique II en una herencia?
En una casa familiar, el aparador suele ser un mueble cargado de recuerdos más que de valor. Tómese el tiempo de ponerse de acuerdo entre herederos antes de vender o tirar. Hablamos de ello en nuestra guía Sucesión: qué hacer con los muebles y los objetos de la vivienda.
En el plano fiscal, en Francia, el artículo 764 del Código General de Impuestos (CGI) prevé una valoración a tanto alzado del mobiliario cuando no hay inventario. Los detalles están en nuestro artículo sobre el mobiliario a tanto alzado en la sucesión. Para su situación concreta, diríjase al notario encargado de la sucesión en Francia.
¿Quiere que tasemos su aparador Enrique II?
¿Tiene un aparador Enrique II y no sabe qué hacer con él? Puede llamarnos por teléfono al 06 24 56 38 58 (+33 6 24 56 38 58 desde España), o escribirnos por WhatsApp a ese mismo número con unas fotos del mueble. La tasación es gratuita y sin compromiso.




