Por Baptiste Murier, anticuario y chamarilero en Île-de-France.
Para tasar un reloj de sobremesa antiguo (en francés, pendule), se mira en este orden: su época (y no solo su estilo), el material y la calidad del bronce, la máquina, la firma, el estado de la esfera, las piezas originales y las restauraciones. Dos relojes que se parecen de lejos pueden tener valores muy distintos. Así es como los examinamos, y esto es lo que usted puede comprobar antes de pedir una opinión.
Época o estilo: ¿qué diferencia hay para el valor?
Es el primer punto, y el que peor se entiende. Un reloj «de época Luis XVI» se hizo durante el reinado de Luis XVI. Un reloj «de estilo Luis XVI» retoma esa decoración, pero se hizo más tarde, muy a menudo en el siglo XIX.
Los dos pueden ser de buena calidad. Pero una pieza de época, bien conservada, suele ser más buscada que una versión posterior del mismo modelo.
Las grandes épocas que hay que reconocer
- Luis XVI (1774 a 1792): líneas rectas, decoración a la antigua, guirnaldas, relojes en forma de mojón, de lira o de pórtico, a menudo de bronce dorado y mármol blanco.
- Imperio (1804 a 1815): relojes con figuras mitológicas o alegóricas de bronce dorado, un cincelado nítido y una base rectangular.
- Restauración (1815 a 1830): el bronce dorado sigue presente y los temas se vuelven más sentimentales. También aparecen relojes de pórtico de mármol o de madera, a menudo presentados bajo un fanal de cristal.
- Napoleón III (1852 a 1870): vuelven todos los estilos antiguos, del Luis XV al Luis XVI. Se multiplican el mármol negro, el mármol rojo y el zinc patinado, con una producción más amplia.
Bronce dorado, régule, mármol: ¿cómo reconocer el material?
¿Bronce o régule?
Muchos relojes del siglo XIX tienen figuras de zinc patinado, lo que en Francia se llama «régule». No es un defecto en sí, pero pesa en el valor.
Algunas pistas sencillas:
- El metal bajo la pátina: en una melladura o bajo la base, el régule es gris claro y el bronce es amarillo.
- El peso: a igual tamaño, el bronce pesa más.
- Los detalles: en un bronce de calidad, el pelo, los pliegues y las hojas se repasan a mano con cincel. En el régule, todo sale del molde y parece más blando.
La calidad del dorado
Hasta mediados del siglo XIX, el bronce se doraba casi siempre al mercurio. Este dorado tiene un color cálido y profundo, a menudo con un juego entre partes mates y partes brillantes. A partir de los años 1840 se extiende el dorado electrolítico: es más fino y se gasta antes.
Mire los relieves. Un dorado original algo gastado en las partes salientes es normal. Un dorado rehecho o, peor aún, una pintura dorada cambia mucho la valoración.
El mármol
Mármol blanco, negro o rojo: compruebe las melladuras en las esquinas, las grietas y las piezas pegadas. Una base rehecha o una placa sustituida suele notarse por un tono que no encaja con el resto.
¿Qué máquina tiene su reloj?
La máquina es el motor del reloj. Para verla, abra la puerta trasera o el bisel, sin desmontar nada.
Suspensión de hilo o suspensión Brocot
El péndulo (el peso que oscila) cuelga de una suspensión. En los relojes de finales del siglo XVIII y de la primera mitad del XIX, suele ser un hilo de seda.
A partir de mediados del siglo XIX se extiende la suspensión Brocot, que lleva el nombre del relojero Achille Brocot. Usa una pequeña lámina de muelle, y el adelanto o el retraso se ajustan con un pequeño cuadrado situado encima del XII, en la esfera.
Un reloj presentado como Imperio con suspensión Brocot no es necesariamente falso: muchas máquinas se modificaron en el siglo XIX. Pero es una pista que hay que comprobar.
¿Máquina original o sustituida?
Una máquina sustituida, agujeros inútiles en la caja o tornillos que no casan entre sí hacen bajar el valor. Una máquina de cuarzo puesta en lugar del mecanismo original lo hace caer claramente.
¿Dónde encontrar la firma de un reloj?
Busque en tres sitios:
- La esfera esmaltada, a menudo con un nombre y una ciudad, por ejemplo «à Paris».
- La platina trasera de la máquina, con un grabado, un sello, a veces un número o medallas de exposición.
- El propio bronce, donde a veces un fundidor o un escultor firmó la base.
Atención: el nombre de la esfera suele ser el del comerciante relojero que vendió el reloj, no siempre el de quien hizo la máquina. Una firma coherente con la época y la calidad es un verdadero punto a favor. Una firma sola no basta.
La esfera esmaltada: ¿qué defectos hay que mirar?
La esfera blanca de esmalte es frágil. Fíjese en:
- los pelos, esas finas grietas en la superficie;
- las melladuras alrededor de los agujeros de dar cuerda;
- los retoques de pintura en los números;
- las agujas, que deben ir a juego con el estilo del reloj.
Una esfera original en buen estado cuenta mucho. Una esfera repintada o sustituida suele notarse por una escritura demasiado nítida.
¿Está completo su reloj?
Antes de cualquier tasación, reúna:
- el péndulo;
- la llave de dar cuerda;
- el fanal de cristal y su base, en los relojes hechos para ir bajo fanal;
- las piezas pequeñas: bisel, cristal, timbre (la campana que da la hora).
El fanal es frágil y suele faltar. Si lo tiene, guárdelo con el reloj.
Guarnición de chimenea: ¿hay que conservar el conjunto?
Una guarnición de chimenea es el reloj con sus compañeros: un par de candelabros, de jarrones o de copas, hechos con los mismos materiales y la misma decoración. Una guarnición completa suele venderse mejor que sus piezas por separado. No las separe antes de la tasación, aunque un candelabro esté dañado.
Estado y restauraciones: lo que hace bajar el valor
Una revisión de la máquina por un relojero es normal y más bien positiva. En cambio, esto es lo que pesa:
- un dorado frotado con un producto abrasivo o repintado;
- un mármol roto y mal pegado;
- una máquina modificada, incompleta o sustituida;
- piezas añadidas que no son del mismo modelo.
Nuestro consejo: no limpie el bronce dorado con un producto de limpieza doméstico, no desmonte la máquina y no dé toda la cuerda a un reloj parado desde hace años.
¿Cómo tasar su reloj de sobremesa antiguo?
Unas cuantas fotos bastan para una primera opinión:
- el reloj de frente, entero;
- la esfera de cerca, con la firma;
- la parte trasera abierta, para ver la máquina y la suspensión;
- la parte de abajo de la base;
- el péndulo y las piezas de la guarnición, si las hay.
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